Tradiciones arraigadas en el estado

La cría de un cerdo durante un año para engordarlo, sacrificarlo con la presencia del pueblo, para después de muerto, «armarlo» en una estructura, adornarlo, celebrarlo con música, darle un recorrido por toda la comunidad y después repartir la carne para que sirva como compromiso para que el siguiente año se haga lo mismo. De eso se trata el K´uu´pool, una celebración arraigada en la hacienda de San Bernardo, comisaría de Kopomá, Yucatán, que a pesar de los años sigue vigente y le da identidad cultural a los habitantes.

Ésta es una de las fiestas y tradiciones que forman parte de “Por los rumbos de Yucatán: fiestas y tradiciones ” un proyecto de  difusión digital e impreso, que realizó la Sedeculta en coordinación con académicos, alumnos e investigadores de la Facultad de Ciencias Antropológicas, de la Universidad Autónoma de Yucatán, que aborda el origen,  y cómo se celebran en la actualidad estas fiestas.

El libro impreso- digital, se presentarán los días 25 de enero en Oxkutzcab, 26 en Kopomá, 28 en Chicxulub Puerto y Motul, 29 en Izamal y 31 en Mérida.

 

Los antropólogos Edgar Santiago Pacheco y Flor Bates López, promotores del proyecto, explican que “Por los rumbos de Yucatán: fiestas y tradiciones” es un producto híbrido, ya que tiene una parte impresa y además una digital: cinco CDS, donde se congrega una selección de investigaciones sobre fiestas y tradiciones del estado, prácticas culturales de las diversas regiones de la entidad, ceremonias, festividades, ritos, que son parte central de la identidad de las comunidades.

Entonces, la obra contiene la siguientes celebraciones: El Pa´p´úul en Tipikal, Maní; la fiesta de la virgen Poderosa en  Chicxulub , Progreso; la virgen sin cabeza de Tecoh, ambas em referencia a la Virgen de la Asunción, Día de Muertos de Xohuayán, en Oxkutzcab y los gremios de antaño de la Villa de Espita. 

Santiago Pacheco precisó que estas tradiciones se distinguen por su permanencia. Porque muestran que a pesar de auge de las tecnología, Internet la globalización que están ahí incidiendo en las comunidades, los habitantes «buscan formas de cohesionarse, de presentar una cara ante esta modernidad y es a través de estas festividades».

Bates López, afirmó que se ve la participación de niños y jóvenes que conviven y ven todo el proceso y no sólo de  las personas mayores.

Se ha buscado la manera de integrar a las nuevas generaciones, han ido adaptándose a los nuevos tiempos. «Hay esa vitalidad de estar incorporando a las nuevas generaciones».

Si bien una tradición, precisó el investigador, significa permanencia, ésta no es inmutable. Se dan pequeños cambios que van integrándose a a la tradición.

Por eso, la intención de este libro es la difusión, mostrar que la cultura en Yucatán y sus comunidades está viva y tiene expresiones particulares que adquieren sentido de cohesió, armonía, solidaridad, dentro de la comunidad.

Otra de las fiestas es la  la virgen Poderosa en Chicxulub, asociada a los pescadores. Y que es vista como la gran protectora del puerto. Se asume que necesitan a una virgen para protegerlos de la naturaleza. Se le hace procesiones en el mar y ceremonias en su entorno natural. También la virgen de Tecoh, que es presentada en la relato popular como una virgen sin cabeza, que un grupo de habitantes le faltó el respeto en un momento y empezó a castigarlos, entonces la comunidad en venganza le cortó la cabeza. Pero luego se agudizaron los problemas de la población con muertes y para que esto se pudiera remediar, le empezaron hacer una fiesta a la virgen para protegerse de ella. 

 

Se presentará este libro impreso- digital el jueves 31 de enero a las 8 de la noche en la Galería del Peón Contreras.

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